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Amina

Malayaka Children

En marzo de 2009, la pequeña Amina nació mientras su madre moría en el parto. La madre tenía SIDA y estaba muy enferma. El padre se estaba muriendo por la misma enfermedad y era incapaz de cuidar a un bebé recién nacido. La policía de la cuidad vecina Nakawuka, tras ser avisada del problema, contactó con Malayaka House buscando ayuda para el bebé, ya que los vecinos que habían estado cuidando de ella los primeros días eran demasiado pobres para poder alimentarla y la habían llevado de vuelta con su padre enfermo. Robert recogió a la niña y se la llevó al médico para hacerle el test del VIH.

Amina dio positivo y unos meses después se le repitió el test para confirmar los resultados. En efecto, había nacido con VIH. Milagrosamente, en un lugar como Uganda, abrumado por el VIH/SIDA, Amina es la única niña en Malayaka House afectada por esta horrible enfermedad. Encontramos el mejor hospital del área y comenzamos con un tratamiento de antirretrovirales inmediatamente, para luchar contra la enfermedad desde el primer momento.

Al principio, fue una lucha diaria mantener a Amina fuerte, ya que cada dos por tres cogía algo y se ponía enferma. Ha sufrido tos crónica, diarreas, infección de oído, erupciones cutáneas y todo esto mientras luchábamos para que ganase peso y lo mantuviese. Todos los días eran un nuevo reto, y durante mucho tiempo estábamos preparados para lo peor. Pero Amina es una luchadora incansable y estamos seguros de que llegó a este mundo con un gran espíritu y la determinación de sobrevivir.

Las aunties quieren a Amina como a ningún otro y se preocupan y cuidan de ella desde que comienza hasta que termina el día. Del mismo modo, Amina está tan unida a ellas que ha llegado incluso a llorar durante horas cuando se iban a sus casas. No es extraño que Auntie Winnie o Auntie Elizabeth se la lleven con ellas a casa a pasar la noche, solo para evitar que los demás lo pasemos mal escuchándola llorar. Pero no es solo con las aunties, llora cada vez que alguien en Malayaka House se va, incluso cuando ve que las niñas mayores se marchan. Está muy unida a ellas y tan llena de amor que no lo puede evitar.

Amina está llena de energía, le encanta correr, nadar y volar por los aires. Su actividad favorita es que Ishmat, o cualquiera de los demás niños, la empuje con el monopatín mientras ella va sentida encima. Es audaz, tiene confianza y nada de miedo. Cuando no está gritando, jugando, cantando o animando, suele estar con las aunties. Como lo hacen con todos los niños, las aunties le dan a Amina tareas importantes, como barrer, llevar los platos sucios para lavar a la cocina o coger piedras para cocinar el arroz y las judías.

Hasta ahora, no hay nada que se haya interpuesto entre Amina y sus ganas de seguir adelante. No hay niño que ame tanto la vida como esta preciosa niña. Dos veces al día se toma su medicina con agua y sigue a sus tareas. Una vez al mes, orgullosa, se va con auntie Elizabeth al hospital MildMay para que le hagan un chequeo y le den las medicinas para el siguiente periodo. Amina crece fuerte cada día y aunque tenga que vivir con esta enfermedad toda la vida, nunca se dejará vencer.

Se graduó de Infantil en 2015 y, junto con Elijah y Arnoldi, y empezó primaria al año siguiente en Pearl of Africa. Le encanta ir al cole, y toda la casa se levanta con su gran sonrisa todas las mañanas.

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