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Jimmy

A principios de enero de 2006, la Unidad de Infancia y Familia del Departamento de Policía de Entebbe contactó a Uncle Robert para informarle del deteriorado estado de salud de unos trillizos de 8 meses llamados John, Jimmy y Cheche que vivían en un poblado muy pobre con su madre enferma mental. Los pequeños estaban extremadamente enfermos y la comunidad estaba preocupada. En varias ocasiones les habían dejado solos, pero cuando los vecinos habían tratado de ayudar llevando a los niños de vuelta a su casa, la madre se había puesto agresiva y violenta. Era evidente que la madre no los estaba alimentando suficientemente y que cada vez estaban más enfermos. El ayuntamiento fue alertado de la situación y éste trasladó sus temores a la policía.

Al cabo de un mes, Robert fue convocado a una reunión con los líderes de la comunidad, la Unidad de Infancia y Familia y un pequeño grupo local de defensa de la Infancia. Irremediablemente la situación había llegado a un punto que amenazaba la vida de los niños y si no se hacía algo inmediatamente, morirían. Los niños estaban en condiciones críticas: los tres tenían malaria, neumonía y malnutrición severa. Las autoridades tomaron entonces la difícil decisión de privar a la madre de la custodia de los niños y ponerlos al cuidado de Malayaka House.

Robert pasó la siguiente semana en el hospital con los niños hasta que tuvieron fuerzas suficientes para llevarles a su nueva casa. Durante este primer periodo, tuvieron que regresar día sí y día también al hospital porque los niños seguían con las defensas bajas y estaban demasiado débiles para combatir la malaria. Fiebres altas, convulsiones, vómitos, diarreas y serias complicaciones respiratorias… Todos los esfuerzos del mundo para que Johny se recuperase, y entonces Jimmy caía enfermo. Cuando Jimmy empezaba a recuperarse, Cheche enfermaba de nuevo. Y así pasaron seis meses estuvieron Robert y las aunties luchando por la vida de los trillizos.

Hoy están perfectamente y la verdad que viendo aquellas fotos del principio, resulta imposible de creer cómo estaban y cómo están ahora. Sus personalidades son muy diferentes, pero comparten el mismo entusiasmo insuperable por la vida. Están conectados unos a otros por algo desconocido y enigmático, bonito y poderoso.

Las dos grandes cualidades de Jimmy son que es dulce y ruidoso – muy dulce y muy ruidoso. Jimmy es el despertador de Malayaka House. Como todos los días se despierta contento, antes incluso de que amanezca, se puede oír el potente tono de voz de Jimmy dirigiéndose a cualquiera que quiera escucharle. Ya lo hacía incluso antes de que sus palabras tuvieran sentido. Jimmy es posiblemente la persona más hermosa que haya pisado la faz de la tierra. No tiene miedo a nada ni a nadie y está dispuesto a luchar contra cualquier injusticia, y tiene una conexión especial con todo aquello que sea más pequeño y necesite sus cuidados. Le gusta estar con los bebés y es fácil encontrárselo enseñándoles palabras o a gatear o llevándoles de la mano por toda la casa, o encima de la carretilla. Le encanta jugar con los animales y tiene con ellos una afinidad especial. Si hubiera que describirle con una palabra, sería “libre”.

Jimmy estudia Primaria en Pearl of Africa y está en sus últimos años. A sus profesores les encanta tenerle en clase porque es educado y sensible. Las aunties le llaman “Doctor Jimmy” porque lleva toda la vida diciendo que quiere ser médico. Aunque recientemente tiene dudas y no tiene muy claro si quiere ser médico de personas o de animales.

Los abrazos y sonrisas de Jimmy son los mejores y más sinceros del planeta. Todo el mundo se enamora de él desde el primer momento y los que vivimos con él agradecemos todos los días la suerte que tenemos de tenerle en nuestras vidas.

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