Peter Davis

Children

Una mujer mendiga en Entebbe, enferma mental. Por desgracia, no es una novedad ni nada que llame la atención al resto de ugandeses,  pero sí lo es si tiene un bebé. Así volvimos a encontrar a la madre de Dave en las calles de Entebbe en marzo de 2018, y la historia, tristemente, se repetía otra vez.

Nuestra aunties la vieron en Entebbe con otro bebé en sus brazos y se lo dijeron a Uncle Robert. Decidieron ir a la Policía a informarles de la situación, y recordarles que la mujer era una enferma mental, que no podía cuidar a sus hijos, y que en Malayaka House cuidamos ya de su hermano.

Para los que no os acordáis, os dejamos aquí el link de la historia de Dave, que lleva con nosotros 3 años y es un niño feliz: Dave

La policía decidió intervenir para quitarle el bebé, y dárselo a nuestras aunties. Rellenamos los papeles pertinentes y nos llevamos al niño a casa. Allí como siempre que llega un nuevo bebé, nos pusimos manos a la obra con sus cuidados: leche, pañales y llevarle al médico.

En los chequeos todo salía bien excepto un en test del VIH que dio positivo. Los médicos nos contaron que como solo tenía un mes de edad podía estar dando un falso positivo así que encargamos un test más completo y tras dos semanas obtuvimos el resultado: era negativo!

Esto nos animó y dio energía para ayudar también a la madre, con la que teníamos una asignatura pendiente desde que acogimos a Dave en Malayaka House: ayudarla también a ella con su enfermedad mental.

Durante más de dos meses pagamos los gastos de tenerla interna en la parte privada en el único hospital mental que hay en Uganda, Butabika Hospital. Allí le diagnosticaron esquizofrenia y comenzaron a medicarla. Poco a poco comenzamos a preguntarle sobre su vida y en julio auntie Winnie marchó camino a una zona recóndita del oeste de Uganda, para buscar a su familia.

Y dio con ellos, y desde entonces, Jennifer vive con ellos, está medicada para la esquizofrenia y el VIH y trata de salir para adelante y combatir su enfermedad.

Ella siempre que auntie Winnie habla con ella por teléfono,  le pregunta por Peter – de Dave ya no se acuerda.

Y nosotros le contamos lo mismo que os contamos a vosotros, que Peter es un bebé feliz que crece perfectamente. Sonríe como el que más, juega como el que más, y el resto de sus hermanos y hermanas le adoran no solo porque ríe las carantoñas de todo el mundo, también porque es el más peque de la casa y todos quieren cuidar de él.

Pequeñín… ¡te queremos mucho!